‘Monte perdido’ de Idoipe y María Rodés triunfa como Mejor Canción en los Premios de la Música Aragonesa

La noche del sábado 18 de abril, el Auditorio San Francisco de Monzón se vistió de gala para celebrar la 27ª edición de los Premios de la Música Aragonesa, la cita más importante para la industria fonográfica de la comunidad autónoma. En una de las categorías más competitivas de la noche, el galardón a la Mejor Canción recayó sobre ‘Monte Perdido’, la aplaudida colaboración entre el músico y productor aragonés Idoipe y la reconocida cantautora catalana María Rodés.

Uno de los momentos más memorables de la ceremonia fue, precisamente, la actuación en directo de ambos artistas. Idoipe y María Rodés subieron al escenario para interpretar ‘Monte Perdido’, recreando la atmósfera onírica y envolvente que caracteriza a la obra.

Un encuentro entre tradición y vanguardia

“Monte Perdido” no es un lanzamiento aislado, sino la pieza angular del doble single (completado por el tema ‘Celina’) que los artistas publicaron el pasado verano. Este trabajo nació en torno a una misma inspiración: las leyendas de los Pirineos, un territorio que une Aragón y Catalunya, de donde provienen Idoipe y María Rodés. Bajo la producción de Joel Condal y la supervisión de El Tragaluz, ambos artistas decidieron explorar la mitología del Alto Aragón desde una óptica poética y contemporánea.

La canción rescata la figura de la Encantaria, una figura mítica del folclore pirenaico. Según la tradición oral, estas mujeres mágicas permanecen atrapadas en la naturaleza debido a antiguos hechizos. En esta reinterpretación, Idoipe y María Rodés convierten el mito en una pieza de pop onírico y folk electrónico, donde la naturaleza salvaje se siente presente en cada beat.

Este premio llega en un momento de madurez artística para ambos. Para Idoipe, supone la consolidación de un estilo propio que ya comenzó a trazar en proyectos previos como Tañen Furo, donde el folclore de su tierra se encuentra con la pista de baile. Para María Rodés, este galardón refuerza su estrecho vínculo con la escena aragonesa y su capacidad para dotar de una luz nueva a las historias de siempre.

“Este premio es un reconocimiento al riesgo y a la libertad creativa. Trabajar con María ha sido un viaje de aprendizaje y este galardón pertenece a ambos por igual”, declaró emocionado Idoipe.